martes, 21 de mayo de 2013

Tears...

Oh! Amigas saladas, sois las únicas que siempre estáis ahí, las únicas que acarician mi rostro cuando más se necesita. Jamás olvidaré las horas con vosotras humedeciendo la almohada, en estos días siempre mojada.
¿Que te pasa? me preguntáis.
Ocurre que a cada bache que supero hoy uno detrás que espera, y así es siempre, contra más tiempo los baches son más grandes y cada vez más juntos.
Decidme: ¿vosotras no estaríais hartas de no encontrar felicidad en nada? ¿ De no encontrar nada bueno? Aunque me neguéis que eso es verdad, eso es lo que pienso lo que pienso siento.
Estoy en ese punto en que cada día toca fingir estar bien para evitar el interés de los demás sobre mi, en ese punto en el que piensas que todo es culpa tuya, en el que no tienes interés por nada, en el que te sumerges en un mundo lúgubre y taciturno del cual crees que nunca saldrás.
Se que tengo que ser fuerte, que la vida sigue. Tengo que pasar página, lo sé, pero, no puedo, todo este peso sobre mi espalda es superior a mi y tengo dos opciones, ir desaciéndome poco a poco de este peso y avanzar o acabar aquí mi corto  camino.
nunca he sabido por cual optar, ha sido un tira y afloja entre las dos, pero el seguir luchando por el momento vence ya sea por mucho o por mucho o por poco.
En conclusión, amigas saladas, vosotras sois las que me ayudáis a desahogarme el tiempo que haga falta, siempre estáis en lo bueno y en lo malo.


viernes, 15 de febrero de 2013

I'm studing

Cuando al fin noto un momento de un libre respiro me percato de que todo se acaba, ese respiro se convirtió en breve, muy breve, se que no todo puede ser bueno pero ¿por que no puedo disfrutar aunque sea solo de cinco minutos de libertad?
Esta vida estudiantil es horrible, no veo el momento para que se acabe, de lo único de lo que me alegro es de tenerte a ti a mi lado, apoyándome siempre aunque solo sea desde detrás de tu pantalla.

domingo, 8 de julio de 2012

The beating of your heart

Como hecho de menos esos momentos en los que estaba acurrucada en tu pecho, escuchando el dulce latir de tu corazón, que tanto me relaja.
Poco a poco voy cerrando los ojos, adormilada intentando no dormirme para disfrutar al máximo este tierno momento en el que me envolvías con caricias y suaves besos. Quiero volver a sentir que hacías lo posible para no despertarme cuando no estaba dormida. Me gustaría que me preguntases otra vez lo que pienso cuando no digo nada, cuando estoy sumergida en ese preciso instante el cual me parece el mejor del mundo y el que desearía que no se terminara nunca.
Mientras tengo los ojos cerrados solo puedo pensar en tu irresistible aroma y en sentir tu calor a lo largo de todo mi cuerpo.
Daría lo que fuera por repetir esos momentos tan únicos, tan especiales, que volvieras a pasar tus vigorosas manos por toda mi piel.

Lo malo de esto es el momento en que te vas, en el que me das esos dos últimos dos besos de despedida. El único sustento que me dejas es tu perfume en mi almohada con la que duermo abrazada esa noche a causa de tu ausencia.
Lo que añoraba en esos afables instantes era encontrar tus labios con los mios.
Pasaron los días... pocos pero se hicieron eternos, infinitos... Al fin llega el día de nuestro reencuentro solos, sosegados y angustiados al mismo tiempo. Ninguno de los dos sabia que pasaría.
Volví a abrazarme a tu robusto torso y me envolviste en caricias y cálidos besos.
Te noté extraño, pensativo. - ¿ Qué te pasa? - te pregunté con tono afable.
- Nada, pienso...
- ¿ En que piensas?
- Nada da igual... - Y me me estrechaste contra tu pecho.
Se hizo el silencio. Me miraste y desviaste esta mirada hacia el techo, no podía parar de observar esos labios carnosos, los que me moría de ganas de rozar con los mios. No me lo pensé dos veces, posé mi mano en tu mejilla e hice que giraras la cara hacia mi, donde recibí tu ojeada con un suave y delicado beso. Me sonreíste, satisfecho y sorprendido de lo ocurrido. Al pasar unos segundos me lo devolviste con inseguridad y predilección. Te volviste a ir olvidando tu aroma en mis sabanas.

sábado, 2 de junio de 2012

Ojos de Mar

¿ Por que todo se vuelve en tu contra? ¿ Por que sientes que nadie esta a tu lado?
Te sientes sola, sin consuelo, sin nadie a tu lado... ¿ Que puedes hacer? ¿Llorar? No, pensaras que eres débil, pero en esos momentos es lo único que te ves capaz de hacer, lo único que piensas que es para lo que vales.
No le ves sentido a nada, absolutamente a nada. Llega un momento que te preguntas el sentido de tu vida y, no encuentras ni una mínima respuesta ¿Para que seguir? Lo único que encuentras a lo largo del camino es gente que quiere que no seas feliz, se hacen las victimas al resto de ojos que observan, sales perdiendo siempre.
Siempre acabas pensando que que ha sido de esos insignificantes días en los que te sentías feliz, en los que nada te preocupaba...en esos momentos tarde o temprano aparecía esa nube gris que lo tapaba todo y no deja ver nada. lágrimas de mar que rozan tus mejillas, que no pueden parar de caer no pueden parar de acariciar tu rostro, esos llantos que todos escuchan pero nadie oye, ese dolor que te consume por dentro y no para de quemarte... Cuando tu mar de lágrimas al fin se seca ves lo que te espera, ves que vale la pena seguir adelante ya sea el objetivo de hacer feliz a otras personas, por secar lágrimas a otros o por esperar ese beso tan especial que siempre has estado esperando...

sábado, 14 de abril de 2012

Perdón

Todo empezó cuando tenia tres años. Fueron bonitos. Yo empezaba a aprender era el primer contacto real con niños de mi edad era maravilloso. Los tres años siguientes se me pasaron volando, todos los de la clase eramos muy amigos y nos fuimos haciendo mayores. Aún me acuerdo de la rivalidad que teníamos las dos clases el A y el B, era increíble. A partir de 4º o 5º, no me acuerdo, siempre ivamos el mismo grupito. Eramos 4. Fue la mejor época de mi vida, hasta que, llego el ultimo curso, el curso que yo más temía ¿ por que? pues por que sabia que no volvería a saber nada de todos ellos, ni de amigos ni enemigos.
de vez en cuando hablaba con mi mejor amiga, a la que echaba muchisimo de menos ya que, solo nos veíamos en cumpleaños o cosas así. pasaron tres años y me cambié de colegio, dio la gran suerte de que fuera en el mismo que ella, el de mi gran amiga. A medio curso, las cosas se empezaron a torcer hasta que finalmente ese 4º de la E.S.O. nos separó.
Sinceramente te hecho mucho de menos, muchísimo. quiero recuperar esos momentos de risa, de alegría e incluso me gustaría recuperar los momentos malos, por que toda nuestra amistad juntas la hemos tirado sin miramientos, y, a mi no me gusta. Quiero volver a estar a tu lado aunque sea como una amiga del montón me da igual pero quiero saber como estas, que piensas...
Con todo esto te quiero pedir perdón por todas las estupideces que he hecho.