martes, 21 de mayo de 2013

Tears...

Oh! Amigas saladas, sois las únicas que siempre estáis ahí, las únicas que acarician mi rostro cuando más se necesita. Jamás olvidaré las horas con vosotras humedeciendo la almohada, en estos días siempre mojada.
¿Que te pasa? me preguntáis.
Ocurre que a cada bache que supero hoy uno detrás que espera, y así es siempre, contra más tiempo los baches son más grandes y cada vez más juntos.
Decidme: ¿vosotras no estaríais hartas de no encontrar felicidad en nada? ¿ De no encontrar nada bueno? Aunque me neguéis que eso es verdad, eso es lo que pienso lo que pienso siento.
Estoy en ese punto en que cada día toca fingir estar bien para evitar el interés de los demás sobre mi, en ese punto en el que piensas que todo es culpa tuya, en el que no tienes interés por nada, en el que te sumerges en un mundo lúgubre y taciturno del cual crees que nunca saldrás.
Se que tengo que ser fuerte, que la vida sigue. Tengo que pasar página, lo sé, pero, no puedo, todo este peso sobre mi espalda es superior a mi y tengo dos opciones, ir desaciéndome poco a poco de este peso y avanzar o acabar aquí mi corto  camino.
nunca he sabido por cual optar, ha sido un tira y afloja entre las dos, pero el seguir luchando por el momento vence ya sea por mucho o por mucho o por poco.
En conclusión, amigas saladas, vosotras sois las que me ayudáis a desahogarme el tiempo que haga falta, siempre estáis en lo bueno y en lo malo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario